
Wall Street afronta una sesión decisiva tras la reunión de la Reserva Federal y los resultados de dos gigantes tecnológicos. Microsoft convence con el crecimiento de su negocio en la nube, mientras Alphabet sufre el castigo de los inversores por sus resultados y el elevado coste de desarrollar inteligencia artificial. La atención se desplaza ahora hacia la inflación, el crecimiento económico y las próximas cuentas empresariales.
Wall Street sube, pero el mercado empieza a seleccionar ganadores
La sesión del miércoles terminó en positivo. El S&P 500 avanzó un 0,28%, hasta los 7.743,98 puntos; el Nasdaq Composite ganó un 0,27%, hasta los 26.549,85 puntos, y el Dow Jones subió un 0,19%, hasta los 52.475,10 puntos.
Sin embargo, la aparente tranquilidad de los índices esconde una realidad más compleja: los inversores están diferenciando cada vez más entre las compañías capaces de convertir sus inversiones en beneficios y aquellas cuyo gasto amenaza con presionar sus resultados.
La inteligencia artificial continúa siendo uno de los principales motores del mercado, pero ya no basta con anunciar grandes proyectos o elevar las previsiones de inversión. La generación de ingresos, los márgenes y el flujo de caja empiezan a tener un peso decisivo.
La Fed mantiene los tipos, pero la inflación sigue preocupando
La Reserva Federal estadounidense decidió mantener los tipos de interés en el rango del 3,75%-4,00%, en una votación dividida de 10 a 2. Los dos votos discrepantes defendieron una subida.
El banco central mantuvo su preocupación por una inflación todavía elevada y mejoró su valoración de la economía. El mensaje no despeja las dudas sobre la trayectoria de los tipos durante los próximos meses.
Para los mercados, la cuestión ya no es únicamente si la Fed mantendrá los tipos en la reunión actual, sino cuánto tiempo tendrá que mantener una política monetaria restrictiva si los precios continúan resistiéndose a bajar.
Un escenario de tipos elevados durante más tiempo puede presionar las valoraciones de las empresas tecnológicas, encarecer la financiación y limitar el apetito por los activos de mayor riesgo.
Microsoft frente a Alphabet: dos formas de monetizar la IA
Los resultados publicados después del cierre han dejado una de las señales más relevantes de la semana.
Microsoft: crecimiento de Azure y resultados por encima de las previsiones
Microsoft presentó unos ingresos trimestrales de 92.280 millones de dólares, superiores a las estimaciones del mercado. Su negocio de Azure creció un 48%, reforzando las expectativas sobre la demanda de servicios en la nube e infraestructura vinculada a la inteligencia artificial.
La reacción positiva refleja que los inversores valoran no solo el crecimiento, sino también la capacidad de financiar la expansión tecnológica y sostener la rentabilidad.
Alphabet: grandes inversiones y dudas sobre la rentabilidad
Alphabet registró ingresos de 127.580 millones de dólares, un 25% más que un año antes, aunque ligeramente por debajo de las previsiones. Google Cloud destacó con un crecimiento del 103%, hasta 30.700 millones de dólares.
A pesar de ese avance, el resultado por acción quedó por debajo de las expectativas y el gasto relacionado con la IA volvió a generar preocupación. La compañía registró un flujo de caja libre negativo de 9.100 millones de dólares, lo que intensificó las dudas sobre el coste de su estrategia.
La acción llegó a caer más de un 10% en las operaciones posteriores al cierre, mientras Microsoft reaccionó al alza.
La lectura para el mercado es importante: la inteligencia artificial ofrece oportunidades enormes, pero los inversores empiezan a exigir pruebas más claras de rentabilidad. El dinero puede seguir entrando en el sector, aunque no necesariamente en todas las compañías por igual.
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Inflación y PIB: la siguiente prueba para Wall Street
La jornada de este jueves concentra dos referencias macroeconómicas fundamentales para evaluar el estado de la economía estadounidense.
Por un lado, se publica la primera estimación del PIB del tercer trimestre. Un crecimiento sólido reforzaría la percepción de resistencia económica, aunque también podría dificultar que la inflación descienda rápidamente si la demanda continúa fuerte.
Por otro, el mercado conocerá el índice de precios PCE de septiembre, una de las referencias de inflación que sigue de cerca la Reserva Federal. La lectura subyacente será especialmente importante para valorar la persistencia de las presiones sobre los precios.
Las cifras deben interpretarse en conjunto. Un crecimiento robusto acompañado de una inflación persistente podría reforzar la expectativa de tipos elevados durante más tiempo. Un enfriamiento de la inflación, por el contrario, podría aliviar la presión sobre las valoraciones bursátiles.
Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo también aportarán información sobre la evolución del mercado laboral.
El BCE y los resultados empresariales completan la agenda
En Europa, los inversores esperan la decisión del Banco Central Europeo y sus comentarios sobre inflación, crecimiento y perspectivas monetarias. La orientación del BCE puede influir en el euro, la deuda soberana y el comportamiento de las bolsas europeas.
En Estados Unidos, Amazon e Intel figuran entre las compañías cuyos resultados se esperan tras el cierre. En el caso de Amazon, el mercado prestará especial atención al crecimiento de AWS, la demanda de servicios de IA y las previsiones de inversión.
Estas referencias permitirán comprobar si la fortaleza observada en determinados segmentos tecnológicos se extiende a otras grandes compañías o si aumenta la divergencia entre ganadores y perdedores.
Petróleo, bonos y dólar: variables que no conviene ignorar
Los tipos de interés no son el único factor que condiciona el mercado. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años se situaron alrededor del 5,05% al cierre del miércoles, un nivel que mantiene elevada la exigencia de rentabilidad para los activos de riesgo.
El petróleo continúa siendo otra variable relevante. Los movimientos de la energía pueden trasladarse a las expectativas de inflación, los costes empresariales y el poder adquisitivo de los consumidores.
En este contexto, conviene observar conjuntamente los datos de precios, la reacción de los bonos y la evolución del dólar. Una bolsa que sube mientras los rendimientos repuntan puede mostrar una fortaleza menos sólida de lo que sugieren los índices.
Criptomonedas: un mercado secundario dentro del panorama de riesgo
El mercado cripto también acusa la sensibilidad de los activos de riesgo a las expectativas de tipos y liquidez. En las últimas referencias disponibles, Bitcoin se movía en torno a los 80.000-81.000 dólares y Ethereum alrededor de los 2.300-2.350 dólares, con variaciones según la fuente y el momento de cotización.
La atención principal continúa en los mercados tradicionales: el mensaje de la Fed, la inflación estadounidense y la reacción de los inversores a los resultados tecnológicos pueden influir en el apetito global por el riesgo.
Estas cotizaciones son orientativas y no deben interpretarse como precios en tiempo real.
Qué deberían vigilar los inversores hoy
Durante la sesión, conviene seguir cinco factores:
- Inflación PCE: una cifra superior a lo esperado podría aumentar la presión sobre las expectativas de tipos.
- PIB estadounidense: permitirá evaluar si la economía mantiene suficiente impulso.
- Bonos del Tesoro: los rendimientos cercanos o superiores al 5% pueden condicionar las valoraciones.
- Resultados de Amazon e Intel: servirán para medir la amplitud de la fortaleza empresarial y tecnológica.
- Reacción de Alphabet y Microsoft: mostrará si el mercado premia el crecimiento por sí solo o exige una rentabilidad más clara de las inversiones en IA.
Conclusión: el mercado exige resultados, no solo promesas
Wall Street entra en una fase en la que la selección de activos puede ser más importante que la dirección general de los índices. La Fed mantiene los tipos, la inflación continúa siendo una preocupación y los resultados de Microsoft y Alphabet muestran que la misma revolución tecnológica puede generar reacciones bursátiles muy diferentes.
La inteligencia artificial sigue ofreciendo oportunidades, pero el mercado empieza a separar las expectativas de los resultados financieros reales.
La clave para los próximos días será comprobar si la inflación permite aliviar la presión monetaria y si las grandes compañías pueden sostener sus inversiones tecnológicas sin deteriorar la generación de caja.
En Broker Inteligente seguimos de cerca los datos macroeconómicos, los resultados empresariales y las variables que pueden cambiar el rumbo de los mercados.





