
La rentabilidad de los bonos del Estado no es necesariamente igual al cupón que aparece en su nombre. Un caso reciente lo demuestra: en la subasta del Tesoro español del 1 de octubre de 2026, una obligación con cupón del 3,40 % registró un tipo de interés medio de adjudicación del 4,176 %. No es una contradicción: el cupón se fija sobre el nominal, pero la rentabilidad incorpora el precio pagado y los pagos futuros previstos.
Es una distinción especialmente útil para quien compra deuda pública a través de una subasta, de un intermediario o del mercado secundario. Este análisis combina una tabla oficial del Tesoro con un ejemplo matemático reproducible, riesgos de venta anticipada y criterios prácticos para comparar emisiones. Los datos oficiales de octubre son de una subasta histórica y no representan una cotización en tiempo real.
Qué diferencia hay entre el cupón y la TIR de un bono
El cupón es el importe periódico que el emisor paga respecto al nominal. La TIR o rentabilidad hasta vencimiento es la tasa que iguala el precio de adquisición con el valor presente de los flujos futuros, incluidos cupones y devolución del principal. Si compras por debajo del nominal, la diferencia favorable hasta el reembolso puede elevar la TIR; si pagas una prima, puede reducirla.
Una tercera cifra, el rendimiento corriente, divide el cupón anual por el precio pagado. Es fácil de calcular pero ignora la devolución final del nominal y, por eso, no equivale a la TIR. Cuando se dice que «sube la rentabilidad del bono a diez años», normalmente se describe la rentabilidad exigida por el mercado, que tiende a subir cuando cae el precio de los bonos a tipo fijo comparables.
La TIR permite comparar flujos temporales, pero no es una promesa de resultado para quien vende antes del vencimiento. Tampoco incluye necesariamente todos los costes, la inflación o la fiscalidad: es indispensable conocer la convención aplicada.
El ejemplo real del Tesoro: cupón del 3,40 % y rentabilidad media del 4,176 %
En la página oficial de resultados de últimas subastas de Obligaciones del Estado, la emisión con cupón 3,40 % y vencimiento el 31 de octubre de 2036 aparece en la subasta del 1 de octubre de 2026. El Tesoro publica tanto su precio medio ex-cupón como el precio medio de compra y el rendimiento medio resultante. Son métricas diferentes que conviene leer conjuntamente.
| Magnitud oficial | Resultado | Interpretación |
|---|---|---|
| Cupón de la emisión | 3,40 % | Pago nominal anual del título |
| Precio medio ex-cupón | 93,731 % del nominal | Cotización limpia, sin interés corrido |
| Precio medio de compra | 94,891 % del nominal | Precio total según la convención de la subasta |
| Tipo de interés medio | 4,176 % | Rentabilidad media calculada oficialmente |
| Vencimiento | 31/10/2036 | Fecha contractual de amortización prevista |
El comprador no pagó 100 por cada 100 de valor nominal en esa adjudicación. Por eso el rendimiento hasta vencimiento fue superior al cupón. Pero sería incorrecto hacer el cálculo simplemente dividiendo el descuento inicial entre diez años: los cupones llegan en fechas distintas y la rentabilidad financiera pondera cada flujo en el tiempo.
También sería un error considerar intercambiables 93,731 % ex-cupón y 94,891 % de compra. El precio limpio no incorpora el interés devengado desde el último cupón, conocido como cupón corrido. La cifra que sale de la cuenta del inversor incluye los componentes pertinentes de la liquidación y puede añadir comisiones. La TIR debe calcularse sobre flujos y desembolsos coherentes, no sobre una mezcla de precios limpios y sucios.
Ejemplo calculado: el mismo cupón del 3 % y tres rentabilidades diferentes
Para separar la matemática de la actualidad usamos un bono hipotético de dos años con nominal de 1.000 euros, cupón anual fijo del 3 % y reembolso de 1.000 euros al final del año 2. Sus únicos cobros futuros son 30 euros al final del primer año y 1.030 euros al final del segundo. No incluimos cupón corrido, comisiones, impuestos, calendario irregular ni riesgo de impago.
| Precio de compra | Cupón anual | TIR anual aproximada | Cobros futuros previstos |
|---|---|---|---|
| 960 € | 30 € (3 % del nominal) | 5,156 % | 30 € + 1.030 € |
| 1.000 € | 30 € (3 % del nominal) | 3,000 % | 30 € + 1.030 € |
| 1.040 € | 30 € (3 % del nominal) | 0,971 % | 30 € + 1.030 € |
La lógica no depende de una previsión de los tipos. En el escenario de 960 euros, además de los dos cupones el inversor recuperaría 1.000 euros al vencimiento, una diferencia favorable de 40 euros respecto a lo desembolsado. La TIR aproximada asciende al 5,156 %. Con un precio de 1.040 euros, la devolución final de 1.000 implica perder 40 euros de prima, y la TIR cae al 0,971 %. El cupón permanece idéntico en los tres casos.
Puedes comprobar el cálculo con una función financiera de una hoja de cálculo, empleando los flujos -960; +30; +1.030 para el primer caso, o mediante la ecuación indicada bajo la tabla. En emisiones reales es importante usar las fechas exactas, bases de días y convenciones del instrumento, en lugar de asumir intervalos perfectamente regulares.
Este ejercicio no calcula la TIR de la obligación española de 2036. Su objetivo es enseñar un mecanismo general con números auditables. La cifra de la subasta española procede del Tesoro y no de esta simulación.
Precio limpio, precio sucio y cupón corrido
En renta fija se suele hablar de precio limpio para la cotización sin interés devengado y de precio sucio para el importe que incorpora los intereses acumulados según la convención aplicable. En una compra entre fechas de cupón, quien ha mantenido el bono desde el último pago ha generado una parte del interés que puede reflejarse en la liquidación. Después, quien tenga derecho al siguiente cupón cobrará el pago correspondiente según las reglas de registro.
Por eso, cuando un intermediario muestra un precio de 95, pregunta si se refiere a 95 % del nominal limpio o al coste de liquidación. La diferencia puede ser pequeña o material según el momento del calendario. El efectivo que debitas, los gastos que aplica el proveedor y las fechas exactas importan más que una cifra comercial sin contexto.
Por qué el precio baja cuando sube la rentabilidad exigida
Un bono de cupón fijo promete unos flujos nominales determinados. Si los inversores comienzan a exigir un rendimiento mayor para comprar esos flujos, su valor presente disminuye: deben pagar menos hoy para obtener una TIR más elevada. Este mecanismo explica la relación inversa entre precio y rendimiento para un bono ordinario comparable. No significa que el emisor cambie retroactivamente el cupón del título.
La sensibilidad depende del tiempo hasta vencimiento, de cuándo se pagan los cupones y del nivel de rentabilidad. En general, un título de larga duración presenta más sensibilidad a cambios de tipos que otro de duración corta, aunque siempre hay que analizar la estructura específica.
La CNMV recuerda el riesgo de mercado de la renta fija: si vendes antes del vencimiento, puedes recuperar menos de lo que pagaste. Mantener hasta amortización puede evitar depender del precio de reventa para cobrar el nominal si el emisor cumple, pero no elimina el riesgo soberano, la inflación, los gastos o la incertidumbre sobre reinvertir los cupones.
Para la transmisión de cambios de tipos e inflación a los mercados, consulta también nuestro artículo cómo afectan la inflación y los tipos a los bonos. Este análisis se concentra específicamente en el valor y el rendimiento de cada título.
Rentabilidad bruta, neta y real: tres preguntas diferentes
La TIR anunciada suele ser una rentabilidad nominal, a menudo bruta antes de determinados costes. No indica automáticamente el aumento del poder adquisitivo ni lo que recibirá el inversor después de impuestos. Para una aproximación de rentabilidad real, puede utilizarse (1 + rentabilidad nominal) / (1 + inflación) − 1, siempre que las tasas sean comparables en horizonte y definición.
Por ejemplo, una rentabilidad nominal hipotética del 4 % y una inflación hipotética del 2,5 % producirían una rentabilidad real aproximada del 1,463 %, antes de costes e impuestos. No se trata de los datos actuales de España ni de un pronóstico. La inflación futura es incierta y la rentabilidad real finalmente obtenida puede diferir del cálculo previo.
La fiscalidad de los cupones y de la transmisión o amortización debe comprobarse para el ejercicio y residencia fiscal del titular; no es seguro copiar escalas antiguas de páginas divulgativas. Una reducción tributaria puede mejorar una comparación de flujos, pero no elimina el riesgo de pérdida de mercado. En nuestra guía de Cuenta Financia Europa abordamos precisamente la diferencia entre incentivos, regulación y disponibilidad de productos.
Comprar deuda en subasta y comprarla después no es igual
El Tesoro emite bonos y obligaciones mediante subastas y las emisiones pueden negociarse después en el mercado secundario. El inversor que participa en una subasta está sujeto a su procedimiento de adjudicación. Quien compra después paga un precio de mercado que puede variar y, en función de la entidad, un diferencial de compra-venta y comisiones. En ambos casos resulta indispensable identificar el ISIN, nominal, calendario y fecha de liquidación.
- Comprueba la emisión: ISIN, cupón, vencimiento, tipo fijo o variable y restricciones.
- Comprueba el desembolso: precio limpio, cupón corrido, precio final y gastos.
- Calcula el rendimiento: flujos reales y TIR sobre el coste efectivo comparable.
- Planifica el horizonte: cuánto dinero podrías necesitar antes del vencimiento.
- Documenta la fuente: distinguir rendimiento de una subasta histórica y precio real ofrecido hoy.
El Tesoro indica que bonos y obligaciones comparten el funcionamiento esencial, aunque difieren en sus plazos originales; las Letras, en cambio, siguen una mecánica de descuento sin cupón periódico. Que dos instrumentos se llamen «deuda del Estado» no significa que tengan iguales fechas, duración o rentabilidad.
Errores habituales al comparar bonos del Estado
- Tomar el cupón como rentabilidad: la prima o descuento del precio cambia la TIR.
- Comparar plazos distintos sin contexto: una TIR más alta no significa una opción automáticamente mejor.
- Confundir precio limpio y coste final: falta el cupón corrido y pueden faltar gastos.
- Usar datos antiguos como cotización actual: las subastas tienen una fecha concreta.
- Ignorar la venta anticipada: puedes sufrir pérdidas si los tipos exigidos suben.
- Olvidar inflación e impuestos: un porcentaje bruto no equivale al beneficio neto real.
Preguntas frecuentes sobre la rentabilidad de bonos
¿Es lo mismo un cupón del 3 % que una TIR del 3 %?
Solo coinciden en condiciones particulares, como una compra a la par con flujos regulares del ejemplo simplificado. Si el precio está por debajo o por encima del nominal, la TIR será diferente.
¿Qué significa que un bono cotiza a 95?
Habitualmente señala un precio de alrededor del 95 % de su nominal, pero debes confirmar si la cifra es limpia o incluye intereses acumulados y qué comisiones se aplicarán.
¿Puedo perder dinero con un bono del Estado?
Sí. Si vendes antes del vencimiento, su precio puede estar por debajo de tu adquisición. También existen riesgos de crédito, inflación, liquidez, reinversión y costes.
¿Por qué sube la TIR si baja el precio?
Porque los mismos flujos futuros comprados a un precio inferior implican una mayor rentabilidad financiera, manteniéndose iguales las demás condiciones.
¿Qué rentabilidad debo mirar antes de comprar?
Una TIR calculada con fechas, precio total de adquisición y flujos coherentes, además de un desglose claro de costes. Analiza también el plazo y la necesidad de liquidez.
Conclusión: el precio pagado decide buena parte del resultado
El ejemplo de octubre muestra por qué conviene leer la deuda pública con precisión: una obligación con cupón del 3,40 % se adjudicó con una rentabilidad media del 4,176 %. El cupón describe los pagos contractuales; la TIR relaciona esos pagos y el nominal final con lo que realmente se invierte. Un análisis serio debe incorporar calendario, precio de liquidación, riesgo de venta anticipada y gastos. Ese método sirve para comparar ofertas sin confundir titulares con rentabilidades.
Fuentes y metodología, corte 21 de octubre de 2026: Tesoro Público, «Bonos y Obligaciones del Estado» y «Resultado de últimas subastas — Obligaciones del Estado» (subasta 01/10/2026; vencimiento 31/10/2036); CNMV, «Los productos de renta fija» y sus advertencias sobre riesgo de mercado y tipos. Los ejemplos numéricos de dos años e inflación son simulaciones originales, no valores cotizados. No constituye asesoramiento financiero individual.
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