
Los mercados financieros comienzan la semana bajo una creciente tensión geopolítica después de que Estados Unidos e Irán intercambiaran ataques contra buques durante el fin de semana, elevando nuevamente la preocupación por la seguridad del tráfico energético a través del estrecho de Ormuz.
La respuesta inmediata de los mercados fue un repunte de los futuros del crudo, aunque las ganancias se mantienen contenidas ante las señales de que Teherán podría establecer nuevas condiciones para permitir el tránsito marítimo.
En este contexto, el petróleo sube por conflicto entre EEUU e Irán, mientras los inversores también analizan las consecuencias que podría tener una eventual interrupción de los flujos energéticos sobre la inflación mundial y las decisiones de los principales bancos centrales.
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Estados Unidos e Irán intercambian ataques
Según la información recogida por Newsquawk, Estados Unidos lanzó el sábado ataques contra tres petroleros iraníes. Uno de ellos habría quedado destruido.
La operación se produjo después de que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacara buques de guerra estadounidenses utilizando misiles balísticos.
Por su parte, la Armada iraní aseguró que había atacado tres petroleros que navegaban por rutas no autorizadas en el estrecho de Ormuz, además de otros tres buques estadounidenses en diferentes zonas.
El intercambio de ataques vuelve a colocar a Ormuz en el centro de la atención de los mercados energéticos.
El estrecho constituye uno de los principales puntos estratégicos para el transporte mundial de petróleo y gas, por lo que cualquier interrupción prolongada podría tener importantes consecuencias sobre los precios de la energía.
Trump eleva la presión sobre Irán
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó el viernes que Estados Unidos está realizando ataques intermitentes contra Irán y calificó la situación como un conflicto militar.
Trump también señaló que Washington podría atacar próximamente Pickaxe Mountain y advirtió de que, si la situación empeora, Estados Unidos podría responder con mucha más contundencia.
Al mismo tiempo, aseguró que no se habían producido tiroteos durante varios días y afirmó que no existen minas en el estrecho de Ormuz.
La Administración estadounidense también mantiene abierta la posibilidad de una solución diplomática. Sin embargo, el secretario de Energía, Wright, declaró a ABC News que un acuerdo nuclear con Irán podría no ser alcanzable a corto plazo y que podría ser necesaria una acción militar para hacer frente a las amenazas procedentes de Teherán.
Irán amenaza con endurecer el tránsito por Ormuz
Una de las cuestiones que más preocupa al mercado es la posibilidad de que Irán introduzca nuevas restricciones al tráfico marítimo.
El responsable de seguridad iraní Rezaei afirmó que Irán y Omán firmarán próximamente mapas acordados sobre las rutas de paso por el estrecho de Ormuz.
Teherán estaría dispuesto a mantener abierto el estrecho siempre que Estados Unidos no amenace ni ataque a Irán.
Sin embargo, Irán también prepara una zona restringida alrededor del estrecho, que comenzaría en la línea del bloqueo naval estadounidense y se extendería hacia el golfo Pérsico.
Cualquier embarcación identificada dentro de esa zona con intención de atravesar el estrecho podría ser incluida en una lista de sanciones.
La situación introduce una nueva variable de riesgo para las compañías energéticas y para los operadores de transporte marítimo.
Un nuevo misil iraní añade tensión
Rezaei afirmó además que Irán probó por primera vez un misil antibuque iraní sobre un buque de guerra estadounidense.
Según su versión, el lanzamiento provocó una respuesta inmediata del barco estadounidense.
El presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, también advirtió de que cualquier ataque contra los intereses o la seguridad de Irán recibiría una respuesta más rápida, más contundente y más dolorosa.
Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores iraní acusó a Estados Unidos de estar alterando el comercio mundial de petróleo y aumentando la inestabilidad en el estrecho de Ormuz.
El petróleo reacciona al riesgo geopolítico
Los futuros del crudo avanzaron moderadamente al comienzo de la semana después de los ataques entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, el movimiento alcista fue limitado porque el mercado también recibió señales de que Teherán podría establecer nuevas rutas marítimas y una zona restringida alrededor de Ormuz.
Por tanto, el petróleo sube por conflicto entre EEUU e Irán, pero los operadores todavía no descuentan una interrupción total y prolongada del suministro.
Además, los principales países de la OPEP+ decidieron mantener sin cambios sus cuotas de producción para octubre.
Irak, por su parte, elevó su capacidad de exportación de petróleo por encima de los tres millones de barriles diarios.
El secretario de Energía estadounidense, Wright, señaló que la Administración Trump está centrada en aumentar la disponibilidad de petróleo y combustibles para reducir los precios, en lugar de limitar las exportaciones estadounidenses.
También defendió la importancia de las escoltas navales estadounidenses para los petroleros que atraviesan Ormuz y afirmó que podrían mantenerse hasta que Irán dé marcha atrás.
El mercado también vigila al oro
El conflicto no solo está afectando al petróleo.
El oro al contado volvió a probar a la baja la zona de los 4.400 dólares por onza, después de que el sólido informe de empleo estadounidense de la semana anterior reforzara las expectativas de una posible subida de tipos de la Reserva Federal en septiembre.
La reacción resulta especialmente relevante porque normalmente una escalada geopolítica favorece al oro como activo refugio, pero unas expectativas de tipos más altos pueden ejercer presión sobre el metal precioso.
Esta combinación deja al mercado atrapado entre dos fuerzas contrapuestas: el aumento del riesgo geopolítico y unas condiciones monetarias potencialmente más restrictivas.
El dólar pierde impulso tras el dato de empleo
En el mercado de divisas, el dólar estadounidense no logró mantener completamente las ganancias provocadas inicialmente por el fuerte informe de empleo.
El índice DXY se movió prácticamente sin dirección al inicio de la semana, en un contexto de menor liquidez debido al festivo del Labor Day en Estados Unidos y Canadá.
Además, la Reserva Federal se encuentra en periodo de silencio previo a su próxima reunión, por lo que los inversores tendrán que esperar hasta finales de semana para conocer nuevos datos relevantes de inflación.
El EUR/USD se mantuvo ligeramente por encima de 1,1600, mientras que el GBP/USD cedió marginalmente pero conservó el nivel de 1,3500.
El USD/JPY, por su parte, permaneció alrededor de 156,00 ante la ausencia de nuevos catalizadores.
Wall Street comienza la semana con señales mixtas
La renta variable estadounidense terminó la sesión del viernes con un comportamiento desigual.
El Nasdaq 100 consiguió avanzar un 0,21%, mientras que el S&P 500 retrocedió un 0,38% y el Dow Jones cayó un 0,51%.
El Russell 2000 ganó un 0,25%.
El principal catalizador fue el informe de empleo estadounidense, que mostró una fortaleza suficiente para incrementar las expectativas de una posible subida de tipos de la Fed.
Ahora, la atención se desplaza hacia los próximos datos de inflación, especialmente el IPC estadounidense, que podría determinar en buena medida la dirección de la política monetaria.
Asia también refleja la tensión
Las bolsas asiáticas comenzaron la semana con un comportamiento mixto.
El Nikkei 225 logró superar los 66.000 puntos, impulsado especialmente por las compañías relacionadas con tecnología.
El KOSPI también destacó gracias al comportamiento de los grandes fabricantes de semiconductores, entre ellos SK Hynix, que estaría incrementando considerablemente la proporción de producción de su memoria DRAM 1c de clase 10 nanómetros.
En Australia, el ASX 200 apenas registró cambios, mientras que Hong Kong y Shanghái quedaron rezagados.
Los bancos chinos también estuvieron bajo presión después de conocerse que ICBC y Agricultural Bank of China planean grandes colocaciones de acciones para reforzar su capital dentro de un programa de inyección de aproximadamente 360.000 millones de yuanes en el sector financiero.
China refuerza su sistema financiero
El Ministerio de Finanzas chino anunció un plan para reforzar el capital de bancos y aseguradoras estatales.
ICBC pretende captar unos 100.000 millones de yuanes, mientras que Agricultural Bank of China buscaría levantar aproximadamente 160.000 millones mediante colocaciones privadas de acciones A.
El Gobierno chino también anunció nuevas medidas para impulsar la inversión rural y mejorar la productividad agrícola.
Estos movimientos muestran que Pekín continúa utilizando herramientas fiscales y financieras para reforzar determinados sectores estratégicos en un entorno internacional caracterizado por una elevada incertidumbre.
Bitcoin se mantiene cerca de los 80.000 dólares
El mercado de criptomonedas también comienza la semana pendiente de los acontecimientos macroeconómicos y geopolíticos.
Bitcoin se mueve alrededor de los 79.000-80.000 dólares, después de haber intentado superar sin éxito la zona de los 81.400 dólares durante el fin de semana.
La principal referencia inmediata se encuentra en los 79.000 dólares, nivel psicológico que los operadores están vigilando como soporte.
Ethereum cotiza alrededor de los 2.487 dólares, mientras que Solana y BNB presentan retrocesos moderados.
Entre las altcoins destaca Zcash, que acumula una subida aproximada del 45% durante la última semana y se mantiene como uno de los activos de mejor comportamiento reciente.
También registraron fuertes avances tokens como Bittensor, Kaspa e Internet Computer, aunque parte de esas ganancias comenzaron a moderarse.
Rusia, Ucrania y Oriente Medio añaden más incertidumbre
La tensión internacional no se limita a Oriente Medio.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski afirmó que no espera un final rápido de la guerra con Rusia después de reunirse con representantes estadounidenses.
Mientras tanto, el Kremlin señaló que el presidente ruso Vladímir Putin había ordenado a sus tropas no disparar contra Kiev durante tres días coincidiendo con la visita de enviados estadounidenses.
Las conversaciones entre Rusia y Estados Unidos fueron calificadas como útiles, aunque no se anunció ningún avance decisivo.
En Oriente Medio, Israel también realizó ataques contra objetivos en el sur del Líbano después de que Hezbolá lanzara drones hacia soldados israelíes.
Además, Israel habría realizado un ataque aéreo sobre el este de Gaza.
Varios países árabes y musulmanes, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania, Indonesia, Pakistán, Turquía y Egipto, condenaron las declaraciones de ministros israelíes relacionadas con el desplazamiento de población palestina.
Europa afronta una semana cargada de riesgos
Los futuros europeos apuntan a una apertura ligeramente negativa, con el Euro Stoxx 50 retrocediendo alrededor del 0,1%.
En Alemania, el canciller Friedrich Merz advirtió sobre nuevas pérdidas de empleo industrial mientras el partido AfD se encamina a una importante victoria electoral en Sajonia-Anhalt.
La situación política vuelve a añadir presión a una economía alemana que continúa lidiando con problemas de competitividad industrial.
En Reino Unido, el Gobierno prepara nuevas medidas para impulsar el crecimiento fuera de las grandes ciudades, mientras los datos de contratación mostraron cierta recuperación durante agosto.
Portugal recibió además una mejora de su calificación soberana por parte de Fitch, que elevó el rating desde A hasta A+, con perspectiva estable.
La inflación será la próxima gran prueba para los mercados
Aunque el conflicto entre Estados Unidos e Irán domina las primeras horas de negociación, los inversores también tienen la mirada puesta en la Reserva Federal.
El fuerte dato de empleo estadounidense ha elevado las apuestas sobre una posible subida de tipos en septiembre.
Ahora el mercado necesita comprobar si esa fortaleza laboral viene acompañada de una inflación suficientemente elevada como para justificar una política monetaria más restrictiva.
Por eso, el IPC estadounidense será uno de los acontecimientos más importantes de la semana.
Una inflación superior a lo esperado podría impulsar los rendimientos de los bonos y el dólar, mientras aumenta la presión sobre los activos de riesgo.
Por el contrario, una moderación de los precios podría reducir las expectativas de endurecimiento monetario y proporcionar oxígeno a acciones, bonos y criptomonedas.
La clave para los mercados
El escenario actual combina varios focos de riesgo simultáneos: conflicto entre Estados Unidos e Irán, tensión alrededor del estrecho de Ormuz, petróleo, inflación estadounidense, expectativas de tipos de la Fed y volatilidad en las criptomonedas.
El petróleo sigue siendo uno de los principales termómetros de esta situación.
Mientras no exista una interrupción significativa del suministro energético, el mercado podría absorber los ataques con relativa normalidad. Sin embargo, cualquier escalada que comprometa de forma prolongada el tráfico por Ormuz podría cambiar rápidamente el escenario.
Por ahora, el petróleo sube por conflicto entre EEUU e Irán, pero el movimiento sigue siendo moderado.
La combinación entre geopolítica y política monetaria será, por tanto, el principal factor a vigilar durante los próximos días.
Para los inversores, la pregunta ya no es únicamente si habrá nuevos ataques.
La cuestión fundamental es si la escalada llegará a afectar de forma significativa al suministro mundial de petróleo y, con ello, a la inflación global.
Y mientras el mercado espera una respuesta, el petróleo sube por conflicto entre EEUU e Irán, el dólar pierde impulso y los inversores se preparan para una semana en la que los datos de inflación podrían marcar el siguiente gran movimiento de los mercados.
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